Intentaban recuperar la alegría cuando, de pronto, otro mazazo les hizo dar cuenta de que todavía hay mucho para hacer. Rosario de la Frontera fue escenario de un nuevo suicidio de un adolescente, el sexto en lo que va del año. En la pequeña comunidad del sur salteño creen que hay que reforzar aún mucho más los valores familiares, e insistir con las charlas y el apoyo en las escuelas. Facundo Peñaloza tomó la trágica decisión el sábado a la noche, luego de que su padre lo castigara por las malas notas que había sacado en el colegio. "Jamás creímos que algo así podía pasar", dijo René, el padre del adolescente. Habían charlado de lo que había sucedido en su ciudad. Pero la historia volvió a repetirse.